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Tertulias Indalianas Entrevistas con diversas personas sensibilizadas y comprometidas con Almería en particular y con el medio en que vivimos, en general. - desde Almería una puerta al mundo -
Almería, Junio de 2007 Entrevista con Miguel Jara - Periodista independiente y autor de los libros TRAFICANTES DE SALUD: "Cómo nos venden medicamentos peligrosos y juegan con la enfermedad" (Icaria Editorial, febrero 2007), y CONSPIRACIONES TOXICAS: "Cómo atentan contra nuestra salud y el medio ambiente los grupos empresariales" (Ediciones Martínez Roca, junio 2007) (Fotografía del autor por cortesía de "Oscar Rivilla" y "Rebekah Rodes")
No hubo tales riesgos, la verdad. Todos los trámites “burocráticos” que rodean a la publicación del libro han sido muy sencillos. Ofrecimos un informe con nuestro proyecto a varias editoriales, con texto real de lo que iba a ir en el libro, y no tardamos en que Martínez Roca, del Grupo Planeta, se interesara y mucho. Enseguida acordamos un anticipo, firmamos un contrato y marcamos la fecha de entrega del manuscrito, así como la de publicación del mismo. Diríamos que todo ha ido sobre ruedas. Por eso es justo agradecérselo a Pablo Álvarez, el editor que confió en nosotros y nuestro tema desde el primer momento y que “peleó” por el proyecto, y a Carmen Fernández de Blas, que cogió el testigo del mismo tras la marcha del primero a otra editorial y lo ha conducido a buen puerto en tiempo y forma. Las afirmaciones que se presumen en vuestro libro son muy duras y nos hacen entender a los profanos en estas materias, que vivimos como meras marionetas orientadas al consumo, y que la libertad de los pueblos y las personas no es sino una manipulación de quienes manejan los hilos... ¿crees que hay un halo de esperanza para que esta situación derive y los pueblos y las personas puedan dirigirse hacia una sociedad libre y responsable?... ¿cuales opinas que son las claves para que este cambio socio-económico se pueda llevar a cabo?... Conspiraciones tóxicas y buena parte de mi anterior libro Traficantes de salud, trata de los grupos empresariales organizados, los lobbys, que trabajan a espuertas de la sociedad para convencer sobre todos a los políticos para que impulsen leyes que les sean favorables o por lo menos que no atenten contra sus intereses. Los lobbistas son profesionales de la seducción, personas cultas y con muy buena imagen, que presionan, seducen a científicos, periodistas, funcionarios o legisladores a favor de las grandes compañías. Son como un gobierno en la sombra pues nadie los ha elegido; sólo en el Parlamento Europeo hay 15.000 lobbistas acreditados. Nosotros hemos trabajado cómo actúan los lobbys de los sectores de la energía nuclear, de la contaminación electromagnética que emiten antenas de telefonía, transformadores eléctricos o teléfonos móviles, de los alimentos transgénicos, de las 100.000 sustancias químicas tóxicas que hay liberadas en el medio ambiente, del complejo petroquímico que quiere instalarse en Extremadura, de la industria azulejera y cerámica valenciana, de los especuladores del agua y de la construcción en las costas, de los campos de golf y los pantanos y trasvases, de los bosques e incluso del lobby de la energía eólica. En Traficantes de salud también me metí a fondo con el potentísimo lobby de la industria farmacéutica, uno de los más grandes del mundo. Es complicado entender el mundo actual sin McDonalds, Multinacionales Farmaceúticas o Fabricantes de Transgénicos... pero realmente el sistema social a nivel mundial se ha moldeado totalmente a este “modus vivendi”... ¿no podría tal vez resultar fatal un cambio drástico en los sistemas sociales actuales?... ¿no podría revertir en un caos social y económico a escala mundial?... ¿se dejarían o dejarán las multinacionales vencer por el peso de una sociedad iluminada por la coherencia o tal vez nos declararían la guerra?... Es cierto que hoy en los países llamados desarrollados, y cada vez más en los que no, vivimos el estilo de vida que marcan las multinacionales que están mercantilizando los sectores indispensables para la vida, además de los que no lo son, con terribles consecuencias ambientales, de salud y de justicia social y económica para las personas y los pueblos. De modo que es necesario un cambio en el paradigma económico y cada día es más difícil por el poder que atesoran estas compañías. El nuestro es un libro de periodismo de investigación en el que ofrecemos luz sobre la cara oculta del poder de las empresas y el totalitario juego que realizan entre los lobbys de las multinacionales y los políticos. Es obvio que ante problemas drásticos se necesitan cambios drásticos. El problema del cambio climático producido en gran parte por las empresas de las energías sucias es un problema drástico que necesita un cambio de actitud por parte de todos drástico. Ya vivimos en un caos social y económico a escala mundial pese a que si nos fijamos con detenimiento son las propias megaempresas quienes a través de los grandes medios de comunicación a todas horas nos intentan hacer ver que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Por lo tanto la única fuerza capaz de parar esta locura será la ciudadanía organizada a través de asociaciones vecinales, ecologistas, sindicales o profesionales, culturales, sociales, solidarias etc. Ya existe una especie de guerra social abierta, todos los días a todas horas en todos los lugares de nuestro país y del planeta, entre las empresas defendiendo sus intereses y las personas defendiendo su salud, su medio ambiente, su cultura, su capacidad de decisión. Y como contamos en el último capítulo de Conspiraciones tóxicas cuando los ciudadanos gestionan sus problemas y se enfrentan a una compañía que les causa un problema o que se lo va a causar, en muchas ocasiones ganan por la fuerza de la razón.
El “Medio Ambiente” se ha puesto de moda, y las ONGs en nombre de la
“Igualdad” y de los “Derechos”... ¿no piensas que quizás toda esta
parafernalia es un mero montaje de los lobbies que citas en tu libro para
mantenernos obnubilados con un escaparate tras el que sólo esconden la
corrupción de unos, la miseria de otros y la inmensa riqueza de unos pocos?
¿no es todo un fatal montaje medieval de señores y vasallos adaptado a un
escenario propio del Siglo XXI?... ¿han avanzado las sociedades hacia la
democracia y los individuos hacia la libertad, o simplemente los conceptos
LIBERTAD y DEMOCRACIA son meras tapaderas como en un su día lo fueran el
“Pan y Circo” de Roma o el “Futbol y Toros” del Franquismo?. Creo que lo has explicado muy bien y comparto cada renglón de tu pregunta. De hecho muchas ong´s o fundaciones son lobbys creados expresamente por un sector industrial para influir en la sociedad a favor de sus intereses. Hemos llegado a un nivel de complejidad social enorme date cuenta que incluso las personas que criticamos este sistema nos vemos obligadas en muchos casos, en otros es perfectamente evitable, a consumir productos o servicios de las compañías que sabemos que hacen lobby en nuestra contra. Libertad y democracia son meras tapaderas. Yo creo que el ser humano ha entrado, no sé si en la peor época de su historia, pero sí en la más peligrosa para los valores que nos hacen humanos. Una época de Totalitarismo Global Corporativo: la política que nos afecta a las personas y a nuestro medio ambiente nos viene impuesta por los intereses de las megaempresas y éste fenómeno se produce en todo el planeta. Nos gustaría conocer tu opinión respecto a la conocida como GLOBALIZACION, que cada día se va popularizando más bajo el nombre de “Bobalización” , en la convicción de que solamente se están globalizando los aspectos económicos y los simulacros de riqueza, y además pagando a cambio con una dolorosa moneda, como es la “Identidad de los Pueblos” , la cual está desapareciendo por instantes bajo el yugo multinacional de estereotipos, donde la libertad de pensamiento está mal vista....¿? . Nuestra sociedad cada día satisface más las tristes visiones futuristas de George Orwell en su fantástica novela “1984”; o las reflejadas en su otra obra “Rebelión en la Granja”. Desconocía el término Bobalización pero a partir de ahora lo hago mío porque es exacto. Lo que se está globalizando es la estupidez; un modo de vida alienante que va en detrimento de nuestra salud y nuestro medio ambiente, de nuestra propia superviviencia como especie: la cultura del nuevo rico, del tener antes que el ser y de no pensar en las consecuencias colectivas de esta alocada carrera consumista. Es evidente la pérdida de identidad de los pueblos, todas las ciudades y sus calles parecen la misma, todas las personas parecen la misma, todas hacen y tienen lo mismo, todas hablan de lo mismo. Desde que conocí la novela 1984, cuando estudiaba Periodismo, me ha parecido que nos encaminamos directamente a dicha antiutopía, en muchos aspectos ya estamos viviendo dicha pesadilla. Pero son las personas las que hacen las sociedades, cada persona con cada acto impulsa un proyecto de vida individual y colectivo. Si destituimos del trono al actual sistema de lobbies y desglobalizamos la política... si los pueblos se tornan conscientes de su identidad y responsables de su futuro... si en definitiva consiguiéramos cambiar el actual status quo del Siglo XXI... ¿qué crees que pasaría?... ¿estamos preparados para autogestionarnos o seríamos un vulgar símil de la citada “Granja de Orwell”?... tal y como hemos dejado la tierra tras décadas de expolio ¿podríamos sobrevivir dignamente toda la población humana sin los negocios de la electricidad, las desaladoras, el petróleo y en general la industria TÓXICA? De conseguirlo no pasaría nada, nada malo. Es ahora, viviendo de esta manera, en este modelo o antimodelo social cuando están pasando cosas gravísimas. Por supuesto que hay precios que pagar para conseguir una sociedad que merezca más la pena, tengamos en cuenta que para llegar a este modelo bobalizado e insostenible con el que hemos puesto en cuestión la propia supervivencia humana y ecológica del planeta también estamos pagando de manera constante un peaje altísimo. Tú has apuntado hacia la autogestión, la gestión de las condiciones de vida por las propias personas. Estamos siendo muy ambiciosos en esta conversación y eso está bien, de eso se trata, de ser ambiciosos y no los conformistas que esperan que seamos, los bienpensantes honrados ciudadanos que sólo se ocupan de acudir puntuales a su puesto de trabajo y de no parar de consumir en sus ratos libres. Estoy convencido que el gran próximo cambio social será global en respuesta al modelo de terrorismo global corporativo actual y será un cambio propiciado por ciudadanos, personas políticas -seres conscientes de la importancia de su papel en el mundo-. Tendrá mucho que ver con modelos autogestionarios, de los que tan alejados estamos ahora. Y será un movimiento de recuperación ecológica, de integración en la naturaleza a la que pertenecemos aunque parezca que no nos queremos dar cuenta. Será un movimiento plural no exclusivamente político en el sentido histórico del término pues derechas e izquierdas han fallado. Hoy los lobbys industriales han calado tanto en partidos políticos de derecha, en teoría su ámbito natural, como de izquierda. Será, repito, ciudadano. Este cambio, de ser, respetará las diferencias por su carácter mundial, se realizará sobre metas concretas pero generales, de satisfacción de las necesidades humanas respetando la multitud de culturas que pueblan el planeta, y la igualdad será una premisa fundamental. Tendrá respeto por la condición sexual de las personas, la igualdad de géneros, valorará la identidad de los pueblos y aunque no soy una persona religiosa se respetarán las creencias religiosas de las personas. Puede parecer que este movimiento es un tanto caótico pero es que no será un movimiento único, la vanguardia de nada, ni mucho menos, serán muchos movimientos trabajando por un acuerdo de mínimos en todo el mundo. Será la hora de la autogestión de la política, del trabajo, de la educación y la cultura o de la sanidad; será lo que las personas de cada lugar decidan. La cultura del poder del dinero acelera y en su movimiento genera desigualdades extremas, miseria insoportable, conflictos cotidianos o guerras globales, la cuerda continúa tensándose y se romperá. El momento siempre parece lejano hasta que llega, puede estar a la vuelta de la esquina.
“Ciudadanos con las pilas puestas” es en efecto el subtítulo de uno de los capítulos del último apartado de Conspiraciones tóxicas que hemos titulado Alternativas ciudadanas para demostrar que cuando las personas se organizan pueden plantar cara al poder de los lobbys industriales y crear alternativas prácticas y viables como el movimiento de cooperativas de consumo agroecológico para satisfacer las necesidades alimenticias de las familias con productos ecológicos comprados directamente a los productores, sin intermediarios, una práctica que deja al rey, al sistema, desnudo, inútil. Un claro ejemplo de lo que hemos comentado en las últimas respuestas. O tratamos el tema de la Plataforma Ciudadana Refinería No que se ha creado en Extremadura contra la implantación de una refinería de petróleo mano a mano entre el mayor empresario extremeño y sus amistades del gobierno de dichas región. Es un movimiento popular plural, no político en el sentido tradicional -como hemos explicado- con personas de distintas ideologías y clases sociales incluso pero que trabaja desde hace dos años y medio bajo un acuerdo de mínimos no escrito en defensa de la salud y el medio ambiente de las personas de la comarca donde quieren acometer este proyecto insostenible. Es un proyecto de resistencia local y global al mismo tiempo pues pretende librar a su tierra de este impacto terrible pero fomentando la relación de las personas con su tierra en un planeta finito y con valores de gran preocupación por lo que significa el actual modelo global que ha apostado por las energías sucias y el reparto elitista de la riqueza. Esta plataforma se ha presentado en las últimas elecciones municipales en algún ayuntamiento de la comarca en peligro entrando en el gobierno con un par de concejales. Esta actitud puede ser un paso hacia la gestión de los problemas sociales por los propios ciudadanos: la creación de plataformas ciudadanas (en muchos lugares los partidos tradicionales no consiguen ni un 50% del voto de sus poblaciones lo que puede ser un síntona de deslegitimidad) con una visión local y global al mismo tiempo que intenten no conquistar el poder sino tomarlo por medios profundamente democráticos para disolverlo a favor de las personas. Para finalizar nos gustaría igualmente dar a conocer un segundo trabajo tuyo titulado TRAFICANTES DE SALUD: Cómo nos venden medicamentos peligrosos y juegan con la enfermedad (Icaria Editorial) ... quizás nadie mejor que tú nos puede explicar en qué consiste dicho trabajo. En realidad es el primero porque lo publiqué en febrero de este año, antes que Conspiraciones tóxicas. Es una investigación, que me ha costado cuatro años desarrollar, sobre las prácticas de la industria farmacéutica. Traficantes de salud se ha convertido en un libro de referencia pues soy el primer periodista que escribe en castellano en publicar un documento sobre este tema. Los errores del sistema sanitario son la primera causa de muerte en Estados Unidos y los efectos adversos provocados por los medicamentos la cuarta. Traficantes de salud expone cuales son los casos de muertes o graves daños a la salud producidos por los fármacos en los últimos años, en nuestro país y en el mundo. He investigado cómo la industria farmacéutica ha conseguido convertirse en el sector económico más rentable del planeta y los "efectos colaterales" que esto provoca en nuestra salud. Cuento cómo han ampliado el concepto de enfermedad las compañías farmacéuticas hasta convertirnos a todos en pacientes. Cómo controlan todo el proceso de investigación, producción y comercialización de los medicamentos. Cómo convencen a los médicos para que receten sus preparados. Cómo crean y financian asociaciones de pacientes. Cómo se realizan unos ensayos clínicos que suelen resultarles favorables. Cómo manejan la voluntad de los gobernantes. Cómo espían a los ciudadanos a través de la receta médica o mediante la implantación de la tecnología de radiofrecuencias en los envases. Cómo influyen en la ciudadanía a través de los medios de comunicación. Qué medicamentos peligrosos existen en las farmacias y el grado de ineficacia que presentan muchos tratamientos. En definitiva, cómo han convertido nuestra salud en su lucrativo negocio. El grado de corrupción al que ha llegado el sistema sanitario es sencillamente increíble. Traficantes de salud saca a la luz informaciones ocultas o que pasan desapercibidas para la mayor parte de la ciudadanía y que afectan de manera decisiva a nuestra calidad de vida. Es un libro con efectos secundarios: después de leerlo nuestra manera de entender la salud habrá cambiado. Gracias por participar en esta entrevista haciéndonos llegar de manera sencilla y amena tu conocimiento y preocupación responsable en este tipo de materias. Gracias a vosotros. En las personas que luchan por un mundo diferente está la semilla del cambio.
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